Mollet, Barcelona
2024
333,80m²
Un recorrido por la arquitectura
El proyecto se concibe como un espacio inmersivo donde el cliente no solo entra, sino que vive la arquitectura. Más que un local comercial, este espacio se plantea como una experiencia sensorial y física que transmite, desde el material hasta la emoción, todo lo que representa la empresa.
El recorrido se transforma en una especie de narrativa construida, donde cada paso activa una nueva percepción: texturas, luz, volúmenes y vacíos se convierten en protagonistas.
El visitante no observa el producto final, lo recorre. El objetivo es que la propia arquitectura del local sea una muestra del potencial técnico y creativo de la empresa, una carta de presentación construida.
Así, el espacio se convierte en un laboratorio de sensaciones, donde cada rincón es una oportunidad para sorprender y conectar con el cliente desde el lugar más esencial: la experiencia de habitar.